|
ANTICIPÓ QUE LLAMARÁ A PARITARIAS PARA EL SECTOR PÚBLICO
Asumió Daniel Peralta

Río Gallegos.
Con un discurso, «peronista» y cargado de «esperanza» dirigido especialmente a la clase trabajadora en conflicto, Daniel Peralta asumió la gobernación de la provincia de Santa Cruz.
Ante un Salón Blanco colmado de funcionarios y militantes del Frente Para la Victoria Santacruceña y con un sólo cambio en el gabinete, Peralta puso en funciones al nuevo ministro de Gobierno, Pablo González, quien reemplaza a Daniel Varizat.
El nuevo gobernador, quien prometió una conferencia de prensa, anunció oficialmente el llamado a «paritarias» para el sector público, reclamado por los sectores sindicales.
Peralta le habló a los trabajadores con un discurso justicialista, en donde mencionó las figuras de Perón y Eva Perón.
«Creo que estamos en un camino en donde tenemos que encontrar una salida donde nadie quede humillado, donde todos se sientan incluidos, donde los pibes puedan volver al colegio, donde los maestros puedan volver a clases y donde levantemos definitivamente esta situación», apuntó.
Asimismo expresó su emoción al recordar a los «1.300 mineros de Río Turbio, de quienes nunca, jamás en la vida me voy a olvidar».
Peralta venía desempeñándose como interventor de la empresa, Yacimientos Carboníferos de Río Turbio en el 2004, tras la tragedia desatada por un incendio en el interior de la mima y en donde murieron 14 operarios, pero renunció a ese cargo en las últimas horas para asumir la gobernación.
En su discurso Peralta no eludió las críticas lanzadas al gobierno y admitió que hubo “errores”, en la gestión. “Evidentemente los hemos tenido porque estamos sin Gobernador y sin Vicegobernador, pero son circunstancias de la vida institucional y se pusieron en marcha los mecanismos constitucionales porque acá no hay ni habrá vacío de poder”, aclaró finamente dijo que se siente “respaldado” y que viene a gobernar “en un marco donde nadie se sienta humillado y todos se sientan incluidos y vengo a trabajar como prenda de unidad para todos”.
Postura
El viernes, antes de que ocurrieran los incidentes que afectaron a la Ministro Alicia Kirchner, Peralta había llamado al diálogo. Según había anticipado su primer acto de gobierno sería “trabajar para destrabar el conflicto» docente y municipal.
Peralta aseguró que «la prioridad es volver a la normalidad a los trabajadores y las familias de Santa Cruz para que los chicos comiencen las clases» y «no así pensar en cambios en el gabinete» del renunciado gobernador Carlos Sancho.
Peralta indicó que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, trabajaba sobre «una propuesta que se está consensuando y evaluando para poner a disposición de los trabajadores de Santa Cruz».
El diputado del Frente para la Victoria confió en que esa propuesta «será recepcionada en forma positiva» y en que «se podrá avanzar paulatinamente en la normalización de actividades».
«Acá no puede haber derrotados; tenemos que trabajar para que la sociedad vea que no hay actitudes rimbombantes ni demagógicas solucionando un problema que ya lleva dos meses», sostuvo Peralta.
Sin embargo se negó a «hablar de números», respecto a si esa propuesta evaluaba elevar a 500 pesos el básico docente de 131 pesos.
«Si hablo de números crearía una falsa expectativa porque lo que le sector docente quiere es la reconstrucción del salario», afirmó en declaraciones a radio Continental.
Por otra parte, el designado gobernador expresó su deseo de «tener un diálogo franco con la oposición» y dijo que «dentro de ese esquema» «hay que respetar a (Héctor) Roquel», el intendente de Río Gallegos, perteneciente a la UCR. Peralta recordó también su «amistad» con el obispo Juan Carlos Romanín y aseguró que «el lunes próximo» -por hoy- se reunirá con él en su despacho o en el Obispado.
|