|
DECLARACIONES DE ALBERTO Y ANÍBAL FERNÁNDEZ
Ministros cargaron duro contra Roquel y Martínez

Buenos Aires.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, elogió ayer la «estatura moral» del vicegobernador santacruceño Carlos Sancho, quien renunció ante el «malestar» del presidente Néstor Kirchner por la «situación» en esa provincia, e instó al intendente de Río Gallegos, Héctor Roquel, a tomar la misma actitud.
Para el ministro, la jornada del 9 de mayo fue «indeseable» y tras recordar que Roquel fue funcionario del proceso militar y que «acataba en aquellos tiempos las órdenes de los generales», ahora «impartió sus propias órdenes, vulnerando la voluntad popular e intentando meterse con las máquinas que son propiedad del pueblo de los santacruceños, debe renunciar», enfatizó.
Fernández expresó la «solidaridad» de Kirchner con el trabajador herido durante los incidentes y «la particular bronca del Presidente para ser gráfico y con una expresión muy popular y una visión que no coincide a la que llevamos a través de cuatro años y que nos significó costos políticos».
Fernández precisó que «cuando se conoció el análisis formal de los médicos de Santa Cruz, en el que se comprueba que un trabajador fue herido en un pie, la posición del Presidente fue muy dura, de mucha bronca, porque su visión es de respeto de los derechos humanos».
El Ministro analizó en ese mismo contexto la postura del intendente de la ciudad de Río Gallegos, Héctor Roquel, que, según dijo, fue el «mentor» del conflicto en Santa Cruz.
«Este intendente fue el generador, el que armó las carpas para motivar el conflicto docente, fue el que mandó al personal del corralón a la mayoría de las marchas para generar disturbios, y fue el que generó los conflictos, el que entró con las máquinas a la ciudad», denunció el ministro.
Por eso, dijo, «aspiro a que el intendente tenga por lo menos la misma estatura moral y política que tuvo el vicegobernador Sancho», para «poner en caja» la situación en la provincia, al tiempo que aseguró que el gobierno nacional «no está evaluando» la intervención en Santa Cruz. A su vez, sobre la embestida del senador nacional por el radicalismo, Alfredo Martínez, contra el gobierno santacruceño y Nacional, dijo que el legislador «sólo tiene interés de recuperar algo de su prestigio y de posibilidades políticas en una elección que perderá por escándalo y defiende a un intendente del proceso y ayudo a motivar este conflicto».
Postura
En consonancia con su colega, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aseguró que el intendente de Río Gallegos, el radical Héctor Roquel, «tiene una enorme responsabilidad en lo que pasó el 9 de mayo» en Santa Cruz y consideró que, en consecuencia, «sería bueno que piense si debe seguir en su cargo».
«No tengo muy claro si Roquel conoce las normas de la democracia porque alguna vez fue intendente de la dictadura, pero si algo las conoce, debería saber que a un gobierno no se le va con topadoras», disparó el jefe de ministros en declaraciones formuladas ayer al mediodía en la Universidad Católica Argentina.
Por otro lado, Alberto Fernández volvió a asegurar que, «evidentemente», tanto en el conflicto docente que existe en Santa Cruz como en la protesta de los municipales, que también exigen la aplicación de un incremento salarial, existe «un condimento político muy fuerte».
En este punto, volvió a cargar contra la UCR e insistió en inscribir la situación de la provincia de Santa Cruz con la pelea electoral porque «estamos en elecciones y los radicales se mueven», según dijo al realizar declaraciones luego de participar de un seminario de campañas políticas.
Registro Nacional de Derecho de Autor Nº 281670. Prohibida la reproducción total o parcial.
|