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MERCEDES BEATRIZ OLEA
“Me gusta trabajar para la gente”

Nació el 20 de enero de 1953. Es la actual presidente de la Asociación Fútbol de Salón (AFUSA). Fue ganadora en 1991 del Pingüino de Oro con los Picun Huiliches en el Festival Nacional Austral del Folclore y además fue candidata a concejal y a diputada provincial.
Se reconoce como una mujer comprometida con la sociedad y asegura que su padre nunca fue reconocido como un pionero en Caleta Olivia. “En ese tiempo los pioneros eran los que trabajaban en YPF y no los comerciantes. Mi padre fue el que puso el primer hotel y la primer peluquería para caballeros”, sentencia.
La prensa de Santa Cruz (LPSC): ¿Tus padres provienen del norte del país?
Mercedes Beatriz Olea (MBO): Soy hija de gente norteña. Mi papá se llamaba Juan Bautista Guillermo Olea, oriundo de Catamarca y mi madre Rosario Gallardo y era chilena. Ellos se conocieron en Comodoro Rivadavia, cuando trabajaba en YPF en Perforación. Luego de varios años de trabajar en el petróleo compró, en forma conjunta con Ramón Leiva, el Hotel Diana en la calle Belgrano en Comodoro.
LPSC: ¿Cuándo decidieron venirse a Caleta Oliva?
MBO: Vinieron en 1953. Vendieron en Comodoro e instalaron el hotel Argentino, el primero en la ciudad. Al poco tiempo instalaron la primer peluquería “Los Changos”, que era para caballeros, siempre en sociedad con Ramón Leiva. Luego desarmaron la sociedad y continuó la sociedad con Don Torres.
LPSC: ¿Tu padre fue reconocido como un antiguo poblador?
MBO: Nunca, a pesar de haber tenido el primer bar, la primer peluquería y fueron muchos años de lucha. Uno cuenta estas historias porque es parte viviente de todo esto. Había rivalidad con la gente de barrio Parque y los que vivíamos en la ciudad, que en realidad eran tres calles: desde la escuela Nº 14 hasta el muelle. Ese era el centro y lo que hoy es la calle Juan Álvarez.
Nadie reconoce el esfuerzo que ellos hicieron. Me gustaría que en algún momento se reconociera su esfuerzo, porque en esa época no era fácil instalar un comercio.
LPSC: ¿Cómo era vivir en esa época?
MBO: Muy linda. Se compraba el azúcar por cien gramos o medio kilo. Era una vida hermosa, porque éramos muy pocos y nos cuidábamos entre todos. Las verduras las tenían que cosechar en la quinta de su casa y había que abastecerse con gallinas, huevos, cerdos y hasta algunas veces nos intercambiábamos con los vecinos. O bien había que esperar al padre de Domingo Quintana, que venía con el carro de la leche. Los camiones de Comodoro venían con las medias reces. Antes no ibas a comprar al super, todo era muy distinto.
LPSC: ¿En que colegios estudiaste?
MBO: En la Escuela 14 hasta medio año de cuarto grado. Medio año porque en ese momento apareció el padre César Virgilio Campos y conocimos el Colegio Salesiano. Él instaló en una casilla de madera, en el predio donde hoy está librería Castillo. El colegio salesiano tenía tres filas: una era cuarto grado, la otra quinto y la otra sexto. Siempre estudié en Caleta Olivia.
LPSC: ¿Qué recordás de tu primera actividad laboral?
MBO: Me tengo que remontar a la década del 60. Acordarme de Don Rolando, de doña Galicia y de algo tan especial que tenía Caleta que era la red de alto parlantes. Ahí trabajaba como locutora. Se llamaba Red de Alto Parlantes de Santa Cruz publicidad. Era un mini radio. Había música clásica, tango, rock nacional y el espacio para que la gente se informara.
LPSC: ¿En ese momento comenzaste a ser tareas de locución?
MBO: Sí. Siempre me gustó la lectura. Cuando tenía 19 años empecé a trabajar en LU 21 Radio Golfo San Jorge. Hice una suplencia porque salía Maria Cristina Samoilenco de vacaciones y ahí quedé luego de un casting. Hice muchos amigos, estuve con Aníbal Forcada, Emilio González, Hugo Washington Jara, entre otros. Los que están se deben acordar la forma precaria en que debíamos trabajar, pero con ganas y todas esas cosas que surgen en las radios. Éramos una gran familia y ahí nació folcloreando. Después estuve en la actividad privada durante diez años.
LPSC: ¿Cuándo comienza a nacer tu pasión por el deporte?
MBO: Cuando conocí a Sedán, cuando hacíamos a través de LU 14 Radio provincia, enlaces directos con los torneos argentinos de voleibol. Ahí aprendí muchísimo y perdí el miedo. En AFUSa estoy desde 1986, con Dacal. Nos juntamos con Ibáñez, Gómez y muchas otras personas, porque estaba la idea de formar la Asociación. Me gustó muchísimo y la conformamos el 23 de mayo del 86. Era secretaria y en esa época se trabajaba distinto a la de hoy, porque todo era muchos más problemático. Había que esforzarse mucho. Ahí nació mi amor por el fútbol de salón.
LPSC: ¿Jugabas al fútbol de salón?
MBO: Sí, pero una compañera me pegó un buen golpe, que me hizo ver que como jugadora no podía jugar. Inmediatamente pasé a la dirigencia.
LPSC: ¿Cómo llegás al mundo de la política?
MBO: La política me gustó siempre muchísimo. Es una herramienta que me permite llegar al ciudadano común. He sido candidata y nunca en lugares expectantes. Me gusta trabajar para la gente. Mis programas de radio en la FM Caleta, eran con un fin solidario, nunca más allá de conseguir nada personal. Me gustaría volver a la radio con mucho corazón.
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